Solo pensamientos, historias por escribir para que luego no las olvide. O solo para sacarlas de la cabeza...

viernes 4 de diciembre de 2009

Abejas por la mañana



Las abejas me estorban cuando en mi gaseosa se posan chupando el dulce del borde del vaso. Pero mientras bajo por la misma calle desde que voy a clase de aleman 3 veces a la semana, calle que no se su nombre pero si que tiene muchas casas, y en una de esas casas un antejardin de flores blanco-amarillas y ahí muchas abejas, mayas, abejas picando de flor en flor.

domingo 29 de noviembre de 2009

Por la defensa de la clínica de la Mujer en Medellin

Acabo de acordarme justo antes de escribir esto, que cuando estaba en el colegio en una clase debate, defendi el aborto. Y gané el debate. O sea tuve argumentos mas fuertes que los que decían que el aborto era un pecado y homicidio. No se que tipo de argumentos podia tener en ese entonces pero ahora que lo recuerdo, sonrío por la casualidad.


Desde que se inició la discusión de la clínica de la mujer en Medellin, y antes, desde que en Colombia la interrupcion voluntaria del embarazo es despenalizada en tres justa situaciones, siento en mis adentros que mi posicion esta a favor de las causas que defienden a las mujeres en sus posibilidades de desicion. Por ahi dicen que si los hombres pudieran tener hijos el aborto sería legal desde hace siglos. Y creo que es cierto. Las mujeres hemos estado acompañando la historia de una humanidad conducida por hombres, nombrada por hombres, decidida por hombres. Las mujeres en la historia son contadas, y de los hombres tambien hay lista, claro (porque no se pierde ninguno del protagonismo) pero es mas extensa. Pero resulta que la revolucion femenina no solo hizo que las mujeres hoy a mi alrededor tuvieran mas roles de los que debieran (una critica personal que hago a la aplicacion local de la tal revolucion), sino que tambien les permitió reflexionar sobre si mismas, su cuerpo y su mente. Y creo que esa es la gran herencia de esa revolucion. La afirmacion de que una mujer puede decidir libremente, ojo, libremente y por convicción sobre su cuerpo. Pero es difiícil es una sociedad como en la que yo crecí, donde las gorditas somos las feítas del salón, donde las mamás obligan a sus hijas de 8 años a hundir barriga, donde las modelos hechas en quirófanos y photoshop, no solo están en las vallas publicitarias sino también en la calle al lado de los "patrones". Donde aun, se escucha decir, "San antonio dame un novio". Y recuerdo las clases de seducción a las que por trabajo asistí hace poco, en las que las mujeres son calificadas por los estudiantes machos de uno a diez, siendo la última, la de mejor calidad. Su reflexión, de si en la calle hay mujeres, es porque estan buscando hombres. Y hombres para besar, pichar y bueno, porque no, hasta casarse. Como en un mercado donde los hombres ofrecen poder, y las mujeres sumisión para ese juego donde ellas por supuesto pueden ser conquistadas y llevadas al altar, sin más esfuerzos que sonrisas y palabras tontas. Pues si, es difícil en una sociedad donde todavia se escuchan cosas así.

Y porque las mujeres feministas son tachadas de hippies, extremistas, fanáticas. Es difícil cargar con todos esas etiquetas de una sola vez. Y asumirla frente a la familia donde por ser mujeres no podían siquiera hacer cosas que sus hermanos hombres si. Porque sin lugar a dudas, casi todas las de mi generación, aun después de la revolución femenina, nacimos en hogares machistas, así las mujeres se dedicaran a algo mas que el hogar. Donde los hombres tenían mejor permiso que las mujeres, donde los hombres podian irse de paseo con sus amigos y amigas y las mujeres cada que salian tenian que echarle llave a la virginidad y procurar ser castas y puras a pesar de deseo y las hormonas, y en caso de no procurarlo parecer intentarlo. Pues si, crecimos en colegios y familias que nunca nos educaron sexualmente, y puedo incluso decir que ni a las mujeres y menos a los hombres.

Eran otros tiempos, como dice mi mamá.

Y no es que no me gusten los niños. Los adoro, me encantan todos los bebes, sonrío, les hago morisquetas. Y quiero tener la parejita (un par de bebés, en otros tiempos futuros) ojalá algun dia al lado de un hombre que quiera también tenerla. Creo en la familia porque crecí en una, que como sea, la quiero y es tan importante, mas importante que cualquier cosa. Creo que un hijo hay que tenerlo a conciencia. Creo que eso debe ser una cosa deseada que los azares en estos tiempos modernos, donde muchas cosas las podemos planear, es una cosa que las mujeres podemos evitar. Tambien creo que una mujer no debe someterse a un embarazo para dar una vida que no quiso, y si despues lo quiere pues que lo tenga, o si fue obligada a concebir, o una vida que menoscaba la suya, o un parto de un bebe muerto. Tambien creo que somos muchos humanos en la tierra y asi suene cruel y feo, hay que controlar la natalidad. Creo que al aborto, es una desicion que las mujeres deben tener, como una posibilidad, y que nadie, ni el estado, ni la religion, ni el esposo, las puede obligar a tener o no tener un hijo. Porque muchas veces sucede en ambos casos. Una desicion que debe ser amparada por el estado, asi como el estado debe amparar la salud de la mujer y claro, la de los hombres, niños, y ancianos.

Pero podemos empezar por la salud especifica e integral para las mujeres. Porque a las mujeres a veces no les creen en los centros de salud, porque en algunas partes todavia creen que cuando una niña confiesa no ser virgen, la solucion es la segunda castidad como anticoncepcion, en vez de una planificacion segura. Porque los adolescentes juegan con al vida, las suya y la de un niño que no deberia tener la culpa de nacer cuando no debía. Y no son cosas que pasan, como cosas del azar, porque señores, en esta ciudad y en este país los embarazos adolescentes van más allá del azar, son resultado de mala educación, de ignorancia, un estado irresponsable, de unas niñas que despues de todo eso, dicen, "pues si uno tiene un hijo, no pasa nada".

¡Y cómo no va a pasar!

Pues si, por el show de Punto Link, conocí a quienes están en el proyecto de la clínica de la mujer, a las mujeres que con valentía la defienden, a los jóvenes que con ingenuidad, pero no sin argumentos la apoyan. Y me les uní con todo el corazón, con toda la fuerza palpitando adentro, como hace días no palpitaba por algo.

Y en el concejo de Medellin el pasado 23 de noviembre se dio informaciíon y se defendió la clinica, no porque no la vayan a hacer (porque eso no tiene vuelta atrás), sino porque hay mujeres y poderes que con la religión y la moral, malinforman sobre este lugar que amparará a la mujer cuando sea vulnerable y prevendrá a las mujeres jóvenes para que sean mas fuertes y concientes de su cuerpo.



Todo esto, para este video. Intervenciones defendiendo la clinica de la mujer. Mi primera vez defendiendola, mi primera vez en el Concejo de medellin. Un debate con solo 9 concejales de 21, donde solo una mujer no apoyó la clínica. Menos mal la clínica con todo y el debate y lo que ha sufrido se hará casi igual a como fue ideada originalmente. Pero la Clinica tiene que ser un proyecto de ciudadanía mas que de un gobierno de turno. Solo hay que informarse y entender el objetivo, no irse por ideologías o motivos espirituales. Hay una emergencia de género y de salud en esta ciudad y se refiere a la mujer y sus enfermedades mentales y físicas.

Aniversario

Que porque es importante estar vivo otra vez, otro año, año de mas. Para que contar año tras año, porque los años, porque los días, porque. Poder dormir, dormitar evitar levantarse. Hace un año, hace dos, hace 25 hace 26. Cumplir otro año, 26avo. Y porque no cada 4 años, cada tanto, sin pensar, sin recordar. Pero es bonito pensar que el tiempo pasa, que cada tanto es diferente, que no permanece, noches de estrellas, piscinas de estrellas, cada tanto, cada dia. Feliz cumpleaños, feliz, feliz. Que duermas con los angelitos los de los años.

lunes 23 de noviembre de 2009

Desenfoque



Uno sabe que al final está el foco. Solo que uno no lo ha encontrado. Y de pronto perdido en el anillo del enfoque, buscando la luz, los limites y los bordes a todo le falta claridad. Pero uno siempre sabe que todo, los objetos, están ahí, y que el foco, en algún momento llegará.

Me recomiendan hacerlo suavecito, llegar al foco, con ritmo para que sea divertido. Y para que cuando el foco se encuentre no se note tanto haber estado perdido.

lunes 26 de octubre de 2009

La cocina


La casa estaba oscura. Me gusta a veces cuando estoy sola en esta casa grande, andar con las luces apagadas y seguir sintiendo el vacío al ritmo de mis pasos.

La cocina de mi casa es como el centro de comandos. Ahí llego cada vez, saludo, descargo, tomo algo. Prendo la TV, me siento un rato. A veces paso de derecho, pero solo a veces. La cocina es donde esta el olor a casa, donde Nena hace las delicias, donde Nena nos da todo su amor, nos espera para contarnos los días que ocurren entre los platos y las vueltas. Cuando era chiquita los butacos eran altos y ahi comiamos los cuatro a las 6 de la tarde. Pasé tardes haciendo tortas de chocolate, chupándome los dedos que untaba con la masa mientras era batida, mientras probaba la harina primero con agua, y luego con huevos y luego con la esencia de vainilla, luego chuparse las paletas de la batidora y esperar el olor del horneado.

Luego buscando recetas para el día de la madre en los libros gordos que compramos en el semáforo, traduciendo ingredientes, mirando la despensa a ver que faltaba para la receta.

Y ahora, cuando estoy a oscuras y sola, me gusta bajar a cocina y sentarme a trabajar en la mesa donde todas esas cosas bonitas pasaron, donde me siento acompañada por el chocolate hirviendo y los panes calentándose.

Y aunque la cocina de mi casa tenga mis 26 años, ya este pasada de moda, el mesón este despintado la cocina de mi casa me gusta mucho.

Nunca la habia visto con la luz apagada. Se ve muy bonita.

miércoles 14 de octubre de 2009

Aprender otro idioma


Miranda es una bebé de 4 meses. Miranda mira con curiosidad el mundo y a esas personas adultas que le dicen cosas en idiomas no conocidos, caras, gestos y ella en su inocencia sonríe y hace voces inenteligibles. Me pregunto cual será el idioma de los bebés, o la frase típica de tía, qué soñaran. Y pensé mientras mi mamá le hacía pucheros mas tontos que los del mismo bebé para que le diera ese ataque de felicidad inexplicable, cómo será aprender el idioma. (Muchos estudios habrán y aunque la pregunta es retorica...) Después de la retahíla (de mi mamá) Miranda ya estaba entretenida en el sonajero que colgaba al frente suyo (o sea, no puso ni cinco de atención). Probablemente cuando aprenda a decir Mamá, y distinga su nombre entre todas las voces alrededor, le pasará como a mi aprendiendo alemán, que pierde(o) el hilo, y le (me) toca volver a empezar de nuevo.

La diferencia es que ella no tiene otro idioma de referencia.

Aprender un segundo idioma.

Cuando en 4to grado la profesora de Inglés mostraba las cartas con muñecos de palitos patinando, comiendo, corriendo, jugando, leyendo, y yo no podía decir cada verbo con fluidez recuerdo la determinación de aprender el inglés a como de lugar. Y si, cogía el diccionario y buscaba palabras y pasaba horas enteras viendo peliculas en HBO con closecaption (cuando no había canales para Latinoamerica y todavía había parabólica) y un día, como por arte de magia, (eso digo yo hoy que no recuerdo mas) me oí a mi misma hablar conmigo misma en inglés.

Claro, mucha agua faltaba para que corriera debajo del puente, examenes Michigan, clases particulares, libros de cuentos en inglés, niveles avanzados e intensivos en el colegio de cuasimonjas y no bilingue, un año estudiando con materias en inglés (en la brillante carrera de Negocios Internacionales), 3 años de ignorarlo completamente, ver más televisión (que luego no digan que la TV no enseña nada), tener ipod para escuchar bien y poner atención a las canciones a ver que era lo que decían, para hoy finalmente tener un nivel admisible de inglés.

Y claro, yo puedo preguntar en los hoteles con pronunciacion aceptable, ¿Puedo cambiar de habitación? O, ¿Me podría dar una almohada extra? O ¿Me da un descuentico?

Y como el inglés me aburrió, se me ocurrió hablar otro idioma. Primero fue el italiano, pero un profesor del segundo nivel me destrozo el sueño cuando daba clases de 4 horas sin prepararlas. Yo la verdad no tenía tiempo para perderlo con un señor cara de gordo de Jurassic Park.

Y el tiempo pasó. Y apareció el Alemán. Lo malo de Alemania, decía yo, era no saber Alemán. Que dificil. Y llegué y me inscribí en un curso en EAFIT. También tratando de compensar la salida de la universidad y sentirme terriblemente aislada, de no tener una institucion que me respaldara (puro pánico escénico).

Y en las clases me daba dolor de cabeza. Y casi que no descubro la DWTV en mi cable y perdí examenes y pasé cursos que no debí haber pasado y entonces al único profesor que le aprendí un poquito decidí pedirle clases particulares: a ese ritmo de estudiante tonta que quiere pero no quiere aprender, no me iba a rendir.

Llevó dos años aprendiendo Alemán. Y el proceso mas que dificil ha sido lento por la falta de disciplina y además es que el Alemán si es dificil (en serio, no me quiero imaginar los que se ponen en la tarea del ruso, o del japonés). Palabras insospechadas aparecen en cada clase y que decir cuando leo algún texto. Normas para cuando no debe haber normas, normas para lo innormable.

Es que tengo poca paciencia para no saber y ser ignorante. Y por eso me desespero y me rindo, a veces. Otras me obsesiono un poco y a veces mucho.

Lo que quiero decir, es que nada como la lengua madre. Esa que Miranda esta aprendiendo a punta de pucheros, esa donde yo puedo decir facilmente a unos Alemanes que no entienden mi escaso alemán ni mi fluido español, “Es que en esta ciudad, entra la pobreza y la violencia, entre las casas de material, las escaleras y los callejones, en estos barrios hay cosas mas bonitas y gente mas honesta y mas real, que en cualquier lugar del mundo”

No eso, eso no lo puedo decir en Alemán mientras paseo en el metro cable y miro hacia abajo y con tono reflexivo lo diría.

No todavía.

jueves 8 de octubre de 2009

"Hoy he sonreido mucho. Eso es bueno"

Un exceso de bebés. Por eso los bebés prestados son buenos así. Porque apenas lloran uno los devuelve. Sonrisas sin motivo, los bebés sonríen sin motivo. La vida debe parecer bonita desde esas mínimas alturas, una visión granangular de un mundo aparentemente inocente con gente haciendo bobadas para que los bebés sonrían. Luego caminar mientras el shuffle del Ipod ponía bajo su capricho al azar la banda sonora de un caminar al lado del metro, mientras en el parque una fila de niños en sillas de ruedas sonreían mientras el joven les decía, "Hagan así con las manos como si tuvieran hormiguitas" Una sonrisa otra vez, una sonrisa porque me provocó hacer así con las manos para que las hormiguitas se bajaran y los niños sonrieran. Y luego un mercado zombie calculado. Mas tarde cuando todo parecía terminar al color de la noche, cuando los ojos están con ganas de cerrarse, olvidé algo, y luego volví a olvidar. Me pregunto en que planeta ando. Y aun así, el estaba dentro del bus "estadio" de pronto ya yendo a casa mirando los carros hacia atrás y me miraba con su cara de niño, y sus ojos de niño y le saqué la lengua, lo saludé con la mano, le hice malacara, recordé en la R18 dorada, en la parte de atrás haciendo lo mismo, pero yo era entonces niña, como el niño al que yo adulta le hacía caras sonrientes y enojadas, esperando a que como yo de niña me escondiera, o sonriera. El solo me siguió con la mirada, y yo lo seguí por el rabillo, porque tenía que mirar para el frente y seguro el volvía a su casa, y seguro cuando tenga 25 recordará los viajes en bus con su papá, y el bus para el solo, cuando la noche es oscura y sus luces amarillas dan mas sombras y mas figuras para jugar con la imaginación.

Y como le dije a mi amor, hoy fue un día bonito.